miércoles, 12 de febrero de 2014

¿Podemos cambiar?

Cuando se acerca un cumpleaños, cuando cambiamos de año, incluso cuando tenemos una experiencia vital que nos marca solemos proponernos metas o cambios, muchas de ellas que no llegamos a cumplir, muchos de ellos que no llegamos a realizar; ¿por qué?

En nuestra conducta, influyen muchos factores; uno de ellos es nuestro comportamiento; el patrón de actuación que seguimos, la forma de actuar ante situaciones que se repiten, cómo reaccionamos a las situaciones, qué hábitos tenemos. Es importante que para que podamos realizar un cambio en nuestra vida, cambiemos nuestro comportamiento, es el factor sobre el que podemos incidir más.

Este comportamiento está determinado a su vez por nuestro conjunto de capacidades; las fortalezas y debilidades que me caracterizan. Me refiero tanto a nivel profesional como personal. ¿Cómo me defino en términos de puntos fuertes/Áreas de mejora? Puedo ser una persona que tengo buenas habilidades sociales, puedo ser bueno en resolver puzles, etc. Por el contrario puedo ser una persona poco constante o puedo tener poca atención a los detalles, etc. Es decir, todos aquellos aspectos que ido desarrollando a lo largo de mi vida (formación académica y no académica, experiencia profesional y no profesional, etc.) y que crean el esquema de cómo soy. 

Las capacidades a su vez están determinadas por nuestras creencias; los pensamientos interiorizados que forman nuestra opinión sobre cualquier hecho, situación o tema en general. Parte de nuestras creencias nos viene dada (herencia genética, entorno en en que nos formamos, educación que recibimos), otra parte la creamos a lo largo de nuestra vida.
Estas creencias vienen determinadas y se correlacionan con los valores; los principios que guían nuestra forma de comportarnos. Se correlacionan directamente con las creencias porque "creemos" en nuestros valores y creamos nuestros valores a través de nuestras creencias.

Por último, los valores están determinados por nuestra identidad; la consciencia que tenemos sobre nosotros mismos, la serie de rasgos que nos caracterizan.

¿Qué es lo que nos impide cambiar?

Cuando hablamos de nosotros mismos lo hacemos en clave de identidad; soy desordenado, soy perezoso, soy muy positivo, etc. Cuando intentamos cambiar, solemos incidir también en la identidad, el factor más "cerrado" al cambio, en lugar de hacerlo por el comportamiento, el más "abierto" al cambio

Deberemos primero cambiar nuestros comportamientos, para ello, analizaré mis capacidades, para conocerme mejor y saber de qué puntos fuertes dispongo para conseguir mi objetivo. A partir de aquí, revisaré mis creencias y valores sobre el tema y propondré cambios en mi comportamiento para acercarme a lo que quiero conseguir. Cuanto más alineados estén mis comportamientos, capacidades, creencias, valores e identidad, más fácil será que consiga el cambio o mi meta/objetivo.

Pensemos en algo que queramos cambiar sobre nosotros mismos, o algo que nos propongamos conseguir.
Por ejemplo: me propongo empezar a hacer deporte regularmente.

No hago deporte (comportamiento), soy una persona con unas condiciones físicas que me permiten hacerlo (capacidades), creo que hacer deporte es sano (creencia), valoro la salud (valor), soy una persona activa, soy poco deportista, soy "vago".
¿Qué hace que no haga deporte?, ¿Cómo puedo cambiar la situación? En primer lugar deberé analizar todos los factores con detenimiento para encontrar dónde está la contradicción, hay algo que falla, si de verdad creo que el deporte es sano y valoro la salud ¿por qué soy poco deportista? Muchas pueden ser las explicaciones; quizás nunca he hecho deporte, quizás priorizo otras creencias, otros valores...Si de verdad quiero cambiar deberé analizar para entender y una vez tenga toda la información podré proponerme acciones concretas para iniciar el cambio.

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